En nuestro día a día desperdiciamos mucha energía, más de la que realmente necesitamos.  Haciendo un uso “eficiente” e inteligente de los aparatos electrónicos en nuestros hogares y cambiando algunos hábitos de nuestro día a día, podemos ahorrar mucho en la factura de la luz y ser responsables con el medio ambiente al mismo tiempo.  

Reducir la cantidad de energía que empleamos a diario es más sencillo de lo que parece. Estamos acostumbrados a hacer un uso “ineficiente” de las cosas, la mayoría de las veces por desconocimiento. Por ello, hoy desglosamos algunos de los consejos de eficiencia energética que te ayudarán a controlar el consumo y gasto eléctrico este invierno.

10 Consejos de eficiencia energética en invierno

  • Cada grado de más cuenta: No poner la calefacción súper alta es fundamental para el ahorro energético. La sensación de confort en el hogar se consigue con 19-20ºC y tu calefacción no debería superar esta temperatura en invierno. Cada grado adicional supone gastar entre un 7% y un 11% más de energía con su consiguiente aumento de coste. Por la noche es recomendable apagar la calefacción o bajarla un par de grados más (entre 15-17º).
  • Pon un termostato en tu vida: aparte de la comodidad que ofrecen este tipo de sistemas, el termostato nos permite tener un control total de la climatización de nuestro hogar que nos ayuda a evitar el desperdicio de energía. Puedes programar la calefacción durante unas horas concretas o hacer que los radiadores se apaguen una vez lleguen a la temperatura deseada.
  • Ventilar con cabeza: la ventilación del hogar es necesaria, pero con 10 minutos es suficiente. Para ser más eficientes debemos hacerlo en el momento del día más soleado para evitar un salto térmico y cuando tengamos la calefacción apagada.
  • El mantenimiento es importante: si los radiadores y la caldera funcionan correctamente, y se revisan periódicamente, se puede evitar que gasten más energía de la deseada. Una caldera en buen estado ahorra hasta un 22% de consumo de gas. Los radiadores deben purgarse una vez al año para permitir la correcta circulación del calor.
  • No tapes los radiadores: Todos lo hemos hecho: colocar ropa mojada encima de los radiadores para que se seque antes. Tanto esto, como bloquearlos con muebles u otros objetos dificulta que el calor se extienda por toda la estancia, hará que tarde más en calentarse y por lo tanto, que consuma más.
  • Aprovecha la luz del sol: durante el día sube las persianas para que el sol proporcione luz y calor. Al anochecer bájalas para reducir la pérdida de calor.
  • No climatices estancias vacías: Suena evidente pero no todas las zonas del hogar necesitan la misma temperatura, ni todas las usamos con la misma frecuencia durante el día. No enciendas la calefacción en habitaciones que no se estén utilizando y, en caso de ausencia prolongada, desconecta el radiador.  
  • Buen aislamiento: Una vivienda con aislamiento térmico tiene mucho terreno ganado en cuanto a eficiencia energética ya que permite un mayor control de la temperatura tanto en invierno como en verano. Las ventanas eficientes también son clave para un buen aislamiento, pueden suponer un ahorro de entre un 15% y un 20% en la factura eléctrica. Las más eficientes son las abatibles, con doble acristalamiento y de PVC.
  • Calificación energética tipo A: a la hora de elegir tus electrodomésticos, los radiadores o incluso las ventanas para tu hogar, ten en cuenta las etiquetas energéticas, serán tus mayores aliadas en el medio-largo plazo. Quédate con esto: La etiqueta con calificación tipo A es la más eficiente y supondrá un importante ahorro energético en tu día a día.
  • Pásate a sistemas de climatización eficientes: Apostar por el autoconsumo y/o la aerotermia es fundamental para climatizar tu casa de forma eficiente y sostenible. La aerotermia es un sistema de climatización por bomba de calor 3 en 1 que incluye calefacción, aire acondicionado y agua caliente sanitaria. Este sistema genera un 70% menos emisiones respecto a una caldera de gas y supone un ahorro energético de más del 50%. Mientras que, con el autoconsumo, simplemente colocando placas solares en tu tejado, puedes generar tu propia energía y ahorrar en la factura.

Siguiendo estos consejos conseguirás reducir tu consumo y ahorrar en tu factura.  

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